miércoles, 27 de marzo de 2013

Volviendo a la realidad...

           Desde pequeño fui criado a la antigua...(aclaremos que antiguo es hoy un tema relativo entre lo que yo pienso y lo que piensan mis hijas), peinado a la gomina y con la ropa muy bien planchada. Era la educación a la antigua, si, mas antigua de lo que quisiéramos cuando niños, y que en mi caso fue entregada como un regalo divino por mi abuela paterna la cual no solo me entregó protección, un hogar y sentido de pertenencia, sino también me quiso entregar las herramientas valóricas necesarias para ser una persona de bien... Fui a misa  católica mucho tiempo y participé de grupos juveniles ligados a esta. La verdad y para serles honesto nunca muy convencido de la finalidad de este tipo de incursiones, ya que desde que tengo uso de memoria, mi afán por cuestionar todo es siempre un motivo de desconfianza hacia todo lo establecido. En mi educación antigua, aprendí a rezar, a pedir por favor y permiso también realicé algunos sacramentos que en su tiempo tenían alguna importancia como logro personal, sin embargo, nunca me creí el cuento de que alguien podría estar mas cerca de Dios que yo, y por lo tanto nunca le rendí pleitecia a alguna autoridad eclesiástica  por esa beta rebelde muy marcada de mi personalidad. 

      Por otra parte, para mi, el respeto a los demás resumía los 10 mandamientos sin problema y creo que de forma mas eficiente aún,  por lo tanto la Biblia nunca tuvo sentido. Desde mi punto de vista, mi versión del respeto al prójimo había acabado con miles de años de protocolo innecesario que mas bien a mis ojos eran una especie de opresión a las mentes mas débiles. Como lo describió un buen amigo que ya no está entre nosotros, y del cual tengo gratos recuerdos de charlas muy profundas, creo que la gente que no es capaz de cuestionar algo antes de aceptarlo es simplemente como un oveja al matadero.

     Básicamente el lema en mi niñez y adolescencia era "y por que???". Definitivamente soy del tipo de persona que no sigue las multitudes, no me gusta encasillarme en algo determinado y difícilmente voy a "estar con", o "apoyar a", solo por el hecho de seguir la corriente y ser parte del montón, menos voy a usar una polera con el logo de la selección Chile o de algún equipo de fútbol en particular, me parece básicamente una verdadera tontería y digno de mentes débiles de carácter que en vez de hacerle barra a su vida, se preocupan de la vida de otra persona que difícilmente se va a interesar en ellos de forma honesta y cercana.

      Y entonces...??? aquí estoy siendo ya no un niño, y con los cuestionamientos de siempre, `sin embargo también con preguntas¡ nuevas, pero finalmente, a donde donde me lleva todo esto??? con dudas nuevas o antiguas, sigo preguntando el por que de todo, nunca termina mi búsqueda de la verdad y ese es el tema, hasta donde me preocupo de cosas que al parecer a nadie le importa??? por que vivir en base a códigos de moral aceptados?? cuando sea viejo y mire el camino recorrido que voy a ver??? satisfacción? orgullo? arrepentimientos???... nadie lo sabe, por lo tanto la vida que elegimos seguir es solo una apuesta al orgullo futuro y que nadie conoce.

      Últimamente y por factores externos a mi elección  hice un ejercicio social. Salí de mi ostra protectora y me mezcle con el medio mas bien cercano con el afán de sentir nuevamente ese yo extraviado en el tiempo producto de las dudas e inseguridades.. Cual fue el resultado ??? solo mas dudas y desconfianza. Este principio de incertidumbre siempre me atormenta, la búsqueda de la verdad y la aceptación honesta son una constante interrogante que, quiéralo o no, no tiene un resultado predefinido y menos, posible de vislumbrar. Y e aquí, con las dudas acostumbradas pero con la esperanza de siempre (renegada por lo demás, por no creerla, y que siempre se vuelve una canción tortuosa en mi cabeza) . Esto define finalmente mi moralidad y mis virtudes (si es que existe alguna de ambas), Soy un idealista en busca de una razón para no fallarle al mundo, y por lo tanto, me siento en la necesidad de ir al rescate de las vidas ajenas sin otro afán que ver la felicidad en el resto y borrar en lo posible, la incertidumbre de sus propios cuestionamientos hacia la vida, no obstante, reniego profundamente del mismo idealismo ya que estoy convencido que son la causa de todos los males. 
       
         Reniego de mis propias creencias, y le doy mas esperanza al creyente siendo yo un agnóstico, beso los ojos de quien llora para liberar su pena y hacerla mía, y así mismo nutro la esperanza del resto ya que no todo el mundo, está preparado para enfrentar a la vida mirándola a los ojos y darse cuenta que vivimos por las razones equivocadas. Como dijo por ahí Fito Pàez, "La melancolía de morir en este mundo y de vivir sin una estúpida razón" (o podría ser al revés, pero el resultado es el mismo).

             Finalmente creo que la ignorancia es la felicidad del mundo, y este don de sentir la pena y la desesperanza en los ojos y en las palabras de la gente, me hace, sentir, con el deber moral de acompañarlos en su camino, por que claramente, la soledad mental es horrible, se lo que se siente y no se lo deseo a nadie. Por favor, que nadie crea que tengo alma de super héroe ni de martir, definitivamente no, pero no hay nada mas gratificante para mi en la vida, que el hecho de que mis acciones logren dibujar una sonrisa de esperanza en el rostro de los que están alrededor de uno. Muchas veces me gustaría ser ignorante  y de una u otra forma ser la otra parte de esta historia, pero bueno, que hacer, desconfío de la gente tanto como puedo y eso me mantiene a salvo de la esperanza, y por consecuencia también me mantiene alejado de las prsonas.



             


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