Para quienes somos padres (aunque no es requisito fundamental), nos toca en la actualidad participar de varios (muchas veces excesivos) grupos de Whastapp para estar al tanto de los pormenores y comentarios sabrosos sobre temas que no siempre son atingentes a la actividad propiamente tal, sino mas bien obedece a la necesidad de mantener "activa" esta cofradía de apoderados en proceso de aprendizaje de ser padres. Colegios, actividades deportivas, grupo de apoderados de curso, etc., pueden ser muchas las excusas para formar con o sin consentimiento, parte de uno de estos grupos "informativos". Sin embargo, en nuestro caso muy particular, somos una de esas familias, donde el tener 4 hijos lleva esto un poco al límite de lo sanamente correcto.
Hoy específicamente me tocó participar de la conversación de un grupo de apoderados de la patrulla Gaviotas de un grupo scout de la ciudad de Temuco. Debo mencionar primeramente que ya existe un grupo, "Apoderados Grupo Scout X", otro "Apoderados Compañía Y del Grupo Scout X" (que para quien no lo sepa, es la rama femenina de movimiento de guias y scouts de chile), y finalmente y para darle el toque dramático el grupo "Apoderados Patrulla Gaviotas de la Compañía Y del grupo Scout X". Suena dramático y la verdad... lo es en cierto modo.
Pienso que es necesario primeramente poner en contexto el tema para quienes no conocen esta noble institución, la rama Guias de la Asociación de Guias y Scout de Chile corresponden de la rama femenina de dicha institución y corresponde a niñas de entre 11 y 15 años que se agrupan en una unidad denominada "compañía" la cual a su vez se divide en "patrullas" de un máximo de 8 integrantes. Cada grupo tiene actividades por lo general los días sábado durante gran parte del año, y que culmina con un campamento, realizado en la época de verano, en el que participa todo el grupo Scout.
Para que quienes no pertenezcan al movimiento scout, el campamento que simboliza siempre la finalización del año Scout y donde cada uno de sus integrantes tiene la oportunidad de poner en práctica todo lo aprendido durante el año, y vivir una experiencia casi inmersiva, en donde la mística scout nos permite por unos días participar de una especie de "sociedad paralela", donde debieran salir a relucir lo mejor de nosotros mismos. Juegos en grupo, juegos nocturnos, cocinar mi propio alimento y ser responsable de mí mismo (obviamente bajo la atenta supervisión de los dirigentes cuya misión es velar por nuestro desarrollo e integridad), reir, llorar de emoción y vivir momentos que, para quienes lo hemos vivido, sabes que muchas veces se convierte en una especie de proceso iniciático que no pretende otra cosa que educar mejores personas para la sociedad, y todo esto solo con nuestro esfuerzo apoyado por el de nuestros "hermanos scout". Es un entorno sin padres que me hagan la cama, que me cocinen, que me levanten, y donde estamos dentro de lo posible, fuera de la burbuja familiar donde muchos vivimos.
Bueno, la conversación de dicho chat en esta ocasión tenia como base de las necesidades de las niñas para el campamento de Verano que ya se encuentra ad portas de efectuarse, particularmente la "necesidad" de comprar una mesa para la comodidad de nuestras hijas, y he aqui el tema puntual. Existía una verdadera necesidad de algunos apoderados (debo indicar que el único apoderado hombre en ese chat era yo), de proyectar su propia necesidad de solucionar un tema que para quienes somos adultos podria se una complicación, y es basicamente comer perfectamente sentados en una mesa. Sin embargo mi postura del tema era completamente contrario a dicho planteamiento. Traté de explicar el porque era necesario dejar que los niños supieran solucionar sus propios problemas en un entorno que por lo demás es bastante seguro ya. Intenté explicarles la necesidad de motivar a nuestras hijas a confeccionar ellas mismas una mesa para el campamento, a lo cual una apoderada me indica que en el campamento anterior ya trataron de hacer de forma infructuosa, y que por dicho acto con un final desfavorable (lograr fabricar una mesa con técnicas de scoutismo) las niñas estuvieron obligadas de comer en la carpa. Como le explico yo a una madre/padre sobre protectora que para un niño, comer sentado en el suelo en un campamento no es una tortura, o como le explico que si a un niño scout comer en el suelo le es molesto, este mismo hecho debe ser el impulso motivador para que el mismo, acompañado de sus hermanos scout, busquen una solución que pueda satisfacer en lo posible dicha necesidad entendiendo que un campamento es un entorno donde mis padres no pueden y por sobre todo "no deben" solucionar algo que en realidad es tan trivial, pero que, si lo analizamos en profundidad, puede ser un proceso de enriquecimiento personal infinitamente mas valorable que el solo hecho que mis padres me envíen una mesa plástica para comer privando a los niños de la busqueda de sus propias resoluciones de problemas en un entorno, que insisto, es perfectamente seguro para el desarrollo de ellos. Comer en el suelo es a juicio personal (y les puedo asegurar que a juicio de muchos hermanos scout mas viejos), no solo una experiencia que nadie debiera evitar que un niño viva, sino que puede ser el punto de inflexión entre un niño que ve las derrotas como algo negativo, a que las vea como un punto de partida para mejorar en el segundo intento.
El planteamiento de dicha mamá no lo critico desde el punto de vista de la preocupación, por supuesto que ese sentimiento es una verdad irredarrdible, pero no es menos cierto también, que debemos ser capaces muchas veces de abstraer nuestra reacción constante de solucionarle a nuestros hijos todo lo que podamos, y dar paso a una constante educación que forme personas que un día van a circular solas por este mundo y que deben tener las herramientas necesarias para tomar desiciones, pero sobre todo enseñarles a que es posible equivocarse, y lo mas importante es como ese error me va a ayudar a tomar mejores desiciones en el futuro.
Creo que como sociedad somos absolutamente culpables de la falta de motivación de nuestros hijos, somos absolutamente culpables de la falta de control de la frustración de ellos y por supuesto de lo que eso ayuda a empobrecer la sociedad. Tendemos al parecer, como padres, esa necesidad de evitar que nuestros hijos se frustren, evitando con esto que ellos sean capaces, de obtener sus propios triunfos. Entiendo que como padres tendemos a evitar que nuestros hijos pasen por procesos que, en nuestro, muchas veces irracional punto de vista paternal, pensamos que mejoramos la calidad de vida de ellos, pero en realidad lo que hacemos con esos actos tan simples es coartarles la libertad del aprendizaje.
La vida es como un mosaico donde circulamos a diario, este mosaico tiene, al igual que un tablero de ajedrez, cuadros blanco y negros, que simbolizan de alguna manera la vida misma. Pero, que sucedería si en nuestro afán sobre protector no permitiéramos que nuestros hijos conozcan los cuadros oscuros de la vida y con ello evitamos el gran aprendizaje que nos da tomar una decisión equivocada ?????
