No hace mucho, tal vez un par de semanas, me bajó nuevamente esa necesidad interna, de visitar los mal llamados centros de descanso eterno... sip, los clásicos cementerios, que han sido parte importante de mi contemplación de la vida en base a lo inevitable. En algún momento todos nos vamos a morir, sin embargo, al parecer necesito darme un baño intensivo de realidad de cuando en vez, ya que sigo sintiendo que el tiempo pasa mas rápido de lo que soy capaz de asimilar. En esta ocasión, y como siempre, acompañado de mi fiel SL1 para retratar algún sentimiento del momento. Mi destino no fue el cementerio general de Temuco, sino mas bien, estos casi "idílicos" cementerios que le hacen pensar a la gente que por alguna razón, el "muertito", descansa en su Super King (King, es para C3, y que decir de la vulgar Queen) sin ningún tipo de dolor muscular por toda la eternidad, y con vista privilegiada al prado del edén en la tierra. Así, creo yo, da gusto morirse cierto ?..., buen barrio, buenos vecinos, el prado cortito con la finalidad de que si algún muerto trata de salir del agujero, el guardia de turno lo pueda divisar inmediatamente, y devolverlo a su lugar. Se nota que hasta las lombrices están bien alimentadas, las aves de estos centros privados tienen otra estampa, son mas exóticas y sus plumas tienen un colorido mas atrayente. Claramente estos tipos han pensado en todo...
En esta ocasión fui a ver a mi Abuela materna (si con mayúscula, maldito imbécil con ortografía perfecta!!!). Creo que la última vez que fui a verla, debe ser como hace 20 años. Si , al parecer en mi vida todo fue como hace 20 años, ya que desde ese momento mi vida salió despedida por la tangente y comenzó una linea no tan "circulosa" hacia el resto de mi vida. Y bueno..., ahí estaba ella, tierna y acogedora como siempre y al lado su esposo, el creador del gen alcohólico de los Jara, mi abuelo que nunca conocí en persona, que tengo entendido tenia mas historias que condorito, y que finalmente el vino se lo llevó a la tumba como a mi padre (estoy seguro que estos dos crearon la primera cantina del cielo o en el infierno),
La verdad estos cementerios no me agradan tanto en realidad, no tienen ese sentimiento entre tristeza, y esperanza que siempre me acogen. Creo que les falta dolor real, les falta corazón y fuerza, son una vez mas la forma del ser humano de querer maquillar la realidad con accesorios para mitigar, o tal vez olvidar, la verdadera esencia del dolor, que dentro de todo, no es nada mas que parte de la vida.
Mi madre por otra lado está sepultada en el cementerio general y con una clara falta de respeto por parte de mis abuelos paternos, sepultada en una "tumba" familiar que extrañamente no involucró nunca la opinión de los hijos de la "difunta", sin embargo, ahí está, con su madre y su padre que me imagino será lo que ellos (como siempre fue) querían hacer independiente de lo que sintiera el resto.
En esta ocasión particular, esta visita mas que cargada de nostalgia, estuvo cargada de un sentimiento mas bien contemplativo..., tanto de mi vida como la de mis hijas. Espero de todo corazón, que nunca crean en la necesidad de guardar cuerpos para recordarlos, soy mas bien de las personas que creen en la necesidad de (y como dijo mi amigo Lucho Marín) "Trascender"... con la particularidad de que en mi caso es solo una necesidad personal de ser recordado con la idea de saber o creer que alguna huella dejaste en el prójimo.
